Blog

Sé un petirrojo

Escrito por:

Sé un petirrojo

Salmo 9:1-2

En cierto lugar se les hizo una invitación a todas las personas que quisieran participar en un concurso de pintura, con el pictórico tema de “La Paz”. Ya que el rey estaba perturbado por tantos problemas y dificultades que tenía su alma. Se hizo esta invitación para que el rey al ver estos cuadros pudiera recuperar la paz que había perdido su corazón.
Se dió la fecha de inicio y todos los participantes se pusieron a trabajar pensando en lo que iban a plasmar en su cuadro deseando que su cuadro fuera el elegido para ganar el concurso. Transcurrió el tiempo y por fin llegó el día deseado por todos. El vocero del rey, muy de mañana, salió por las calles para anunciar la hora de inicio del desfile de cuadros.

El rey salió a su balcón con la esperanza de encontrar el cuadro que llenara su corazón de paz. Algunos pintaron un apacible amanecer, otros un tranquilo atardecer. Algunos la sonrisa de un bebé, etc. Y el rey, sólo movía la cabeza afirmativamente diciendo que todos estaban muy bien pintados y todos reflejaban paz. Todos los cuadros se fueron acomodando en un pasillo del palacio. Pensando que el desfile había terminado el rey se disponía nuevamente a repasar o volver a ver los cuadros, cuando de repente llegó el último cuadro, y el rey lo tomó en sus manos y lo puso ante sus ojos y exclamó:
¡Este, este es el elegido! Este cuadro es el que se asemeja a mi vida. Mi vida está llena de tribulaciones, dificultades y problemas. Pero la gente se preguntaba ¿por qué? Si el cuadro no reflejaba nada de paz.

Solo unas furiosas cataratas, un cielo con obscuros nubarrones y unos fuertes ventarrones. Ah, pero en la esquina del cuadro salía una ramita de un árbol sosteniendo un nido en donde posaba un petirrojo y este petirrojo miraba hacia el cielo, y el pintor, había dibujado unas pequeñas notas musicales saliendo de su piquito alabando a su creador y agradeciendo por haber salvado su hogar a pesar de las inclemencias del tiempo.

¡Este canto lo hacía diferente! ¡Este es el cuadro ganador dijo el rey: Este cuadro me ha dado la solución a mi problema, ahora sé que debo alzar mi canto al cielo y olvidarme de mi aflicción! En el cuadro de tu pequeño mundo, con su catarata familiar chocando contra las rocas de la incomprensión y los malos entendidos, Tú puedes ser ese pequeño petirrojo, siendo el toque de paz en medio de la confusión y la discordia. Tu presencia es necesaria para ser instrumento de serenidad y calma en medio del estruendo. Mantengamos siempre un canto en nuestros corazones y nuestro hogar será un pedacito de cielo aquí en la tierra.

0


Acerca del autor

Martha Moreno de Bustamante (Asociación de Sinaloa)

Deja tu comentario