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Cuando decir ¡no!

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Cuando decir ¡no!

A muchos hermanos de la iglesia les resulta difícil aceptar que la esposa del pastor diga “No” cuando le han pedido realizar algún servicio en la iglesia

Sin embargo, es importante que la esposa del pastor tenga bien claro cuál es el propósito para el cual Dios le ha llamado. Es importante que entienda cuál es la voluntad de Dios para ella como esposa de un ministro y madre de los hijos del pastor.

La esposa del ministro debe temer decir “No” cuando decir “Sí”, es ir en contra de la voluntad de Dios.

1. ¿Cuál es la voluntad de Dios para una esposa?– Ser una ayuda idónea para el pastor.
Gén. 2:18 dice: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”

Es el propósito de Dios que cada esposa sea una ayuda para su esposo. Y en el caso de la esposa del pastor, se espera lo mismo. Ser la ayuda idónea para un pastor no significa necesariamente tocar piano en el templo, o saber predicar, o ser líder de un departamento. Una esposa de pastor puede hacer muchas cosas en la iglesia, sin ser una ayuda para su esposo. Ayudar a sostener el ministerio de su esposo tiene más que ver con lo que hace por su familia que lo que hace por la iglesia.

¿Cómo ayuda al ministerio de un pastor tener una esposa que hace de todo en la iglesia, pero descuida su casa y lo descuida a él? Proverbios 14:1 dice: “la mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba”.

“La esposa de un ministro del evangelio puede ser una gran auxiliadora y bendición para su esposo, o un estorbo para él en su trabajo. Depende mucho de la esposa que el ministro se eleve día a día en su esfera de utilidad, o que se hunda al nivel ordinario” HA, p. 323.

Si mis compromisos con la iglesia hacen que descuide mi relación con mi esposo, debo decir “NO”.

2. ¿Cuál es la voluntad de Dios para una madre?– Instruir a sus hijos.
Proverbios 22:6 dice: “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él”.

La sierva del Señor dice: “Sobre los padres recae la obligación de dar instrucción física, mental y espiritual.” Conducción del Niño, pág. 17.

Conducción del Niño, pág. 26
La obra de educación y formación debería comenzar en la primera infancia del niño, porque entonces la mente es más impresionable, y las lecciones impartidas se recuerdan mejor.

Aunque la tarea de instruir a un niño es compartida entre el padre y la madre, no se puede negar el hecho de que quien pasa más tiempo con un niño es la madre. El pastor, generalmente, pasa el día fuera de casa: visitando hogares, visitando enfermos, velando por la construcción de un templo, etc. Aun el sábado, rara vez está sentado en la banca escuchando a otro predicador.

La esposa del pastor estaría yendo en contra de la voluntad de Dios si por realizar trabajos en la iglesia descuida a sus hijos. ¿De qué serviría ser una esposa de pastor destacada por su servicio a la iglesia si por otro lado sus hijos andan sin control de un lado para otro?

Muchos hijos de pastor se han perdido mientras sus madres estaban ocupadas en el servicio de la iglesia. En tales familias pastorales no sólo se habla de la ausencia del pastor sino también de la madre ausente.

Y resulta que, cuando el Señor venga, no te preguntará cuántas historias contaste a los niños de la iglesia, sino, dónde están los niños que te di.

Cuando el Señor venga, no te preguntará cuánto tiempo dirigiste un departamento, sino cuán bien dirigiste a los pequeños que te confié.

Así que, si mis compromisos con la iglesia me impiden cuidar de mis hijos, debo decir “NO”.

¿Cuál es la voluntad de Dios para una hija suya?– Relacionarse con ella.
Llamemos a esto consagración. Frecuentemente ocurre a la gente que trabaja tanto en la obra del Señor que descuida su relación con el Señor de la obra.

“Las esposas de los predicadores deben vivir una vida de consagración y oración”. Obreros evangélicos p. 213.

“Satanás está obrando siempre para desalentar y extraviar a los ministros escogidos por Dios para predicar la verdad. La manera más eficaz en que pueda actuar es mediante las influencias del hogar, mediante compañeras que no están consagradas”-HA 323.

“Deléitate así mismo en el Señor y el te concederá las peticiones de tu corazón”. Salmo 37:4
Qué hermoso pensamiento nos invita a gozar de la compañía del Señor.
Pero también hay una promesa.
¨Él te concederá las peticiones de tu corazón”. ¿Cuáles peticiones?
Yo te invito a tener un encuentro con el Señor cada día. Entonces si podrás reclamar la promesa de Salmos. Tus peticiones estarán de acuerdo con la voluntad del Señor.

Cuando mi trabajo en la iglesia pone en riesgo mi relación con Dios, porque no encuentro tiempo para buscarle, debo decir “NO”.

Con todo esto, no estoy diciendo que no hagas nada por la iglesia. Sólo estoy diciendo que cuando nuestro servicio a la iglesia nos está llevando a descuidar a nuestro esposo, nuestros hijos y mi relación con Dios estamos yendo en contra de la voluntad divina.

Cuando puedo servir, sin sacrificar mi relación con mi esposo, mi relación con mis hijos y mi relación con Dios, puedo decir ¡SI!

Encuentra tu lugar en la iglesia de acuerdo a tus aptitudes y hazlo. Sirve al Señor con todo tu corazón.

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”. Col. 3:23-24

Jesús le dijo “No” a Pedro cuando decir “SI” representaba ir en contra de los planes divinos. Mt. 16:21-23

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Gladys Murrieta de King

Acerca del autor

Gladys Murrieta de King Directora SIEMA de la Unión Mexicana del Norte

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