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Bolsas y Zapatos

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Bolsas y Zapatos

Cuando necesite organizar grupos misioneros o “grupos pequeños” use este programa.

Cuando Jesús vivió en esta tierra entre hombres y mujeres como nosotros, siempre usaba en sus parábolas cosas de la vida cotidiana para ilustrar sus mensajes y para que fueran fáciles de comprender a sus oyentes.

Hoy usaremos Bolsas y Zapatos, cosas muy conocidas para las mujeres, para sacar buenas lecciones espirituales.
Resguardar los pies del riesgo del clima y del suelo constituye una necesidad.
Adán y Eva no necesitaban resguardar sus pies. En el Edén todo era perfecto. Cuando ellos desobedecieron y la tierra empezó a producir espinas, entonces sus pies empezaron a lastimarse; había lugares donde les era penoso andar, así sus descendientes idearon el modo de proteger la planta del pie mediante un pedazo de cuero convenientemente atado.

Así se inventó el calzado en tiempos remotos.
El calzado ha ido evolucionando, cada civilización en cada tiempo de la historia ha ido inventando nuevas y diferentes formas según gustos y necesidades. Por ejemplo:
Los campesinos holandeses usan un calzado bastante simple de madera, hecho de una sola pieza, lo llaman zueco.
El Indochina las mujeres llevan las puntas bien levantadas.
En Japón los fabrican de madera de cerezo y los llaman “getas”.
La variedad de calzado creado por los pueblos responde no solo a su adelanto técnico, sino también a la materia prima disponible y a las características que quiera conferírseles como signo representativo de importancia, poder, riqueza y buen gusto.
Es común encontrar en una misma civilización, gente descalza, con sandalias y con zapatos más o menos suntuosos.
Los hay de muchas formas y estilos: de una gran variedad de colores, puntiagudos, chatos, sin tacón, con plataforma o sin ella, tacones de diferentes alturas o de piso. Zapatos para cada clima y estación del año.

A todas las mujeres nos gusta probarnos distintos modelos de zapatos antes de comprarlos. Una mujer puede probarse 4 o 5 pares de zapatos en una zapatería y salir sin comprar nada, muy tranquila diciendo “vuelvo al ratito”. Aunque el esposo valla ya desesperado. Los hombres se mueren de vergüenza y para la mujer es lo más natural.
Caballeros, eso es así porque queremos estar bien seguras que ese es exactamente el par que andamos buscando. Que no nos aprieta, que no nos lastima ningún bordo, que podemos caminar con seguridad y sobre todo que nos hace ver mas bonitas al caminar.
Imelda Marcos, ex primera dama y figura importante en Filipinas, es una de las pocas famosas por los cientos de pares de zapatos que tenía en un enorme closet.
Cada vez que podía continuaba comprando aunque igual que tú y yo cada vez que necesitaba caminar. ¡Solamente podía usar un par!
Todas tenemos por alguna razón un par preferido y aunque esté viejito somos felices con ellos, como los queremos.
Cuando compres zapatos ten cuidado que no estén hechos de piel porcina (de cerdo), siempre serán los culpables de que tus pies huelan mal.
En la actualidad puedes conseguir zapatos para cada ocasión: para el trabajo, para la escuela, para hacer deporte, para descansar, para ir de gala, etc.
Algo que las mujeres nos encanta combinar con los zapatos, son las bolsas.
Hay bolsas de todos colores, formas y tamaños dependiendo de la moda de temporada. Los que saben aconsejan que si eres bajita no uses bolsas muy grandes y, si eres muy alta no uses bolsas chiquitas.
Hay bolsas para ir al trabajo, para ir a la escuela, para ir a una ceremonia de gala, para ir a la playa, para venir a la iglesia (cuida que esa bolsa traiga siempre un dinerito para ofrendar al Señor), bolsas para ir al mercado, para ir a la oficina, etc.
Recuerdas ese comercial que decía:
“Tan misteriosa como es una mujer, es el contenido de su bolsa”
¡Cuanta verdad dice!
Los niños y caballeros se mueren de curiosidad por saber que llevas adentro de tu bolsa.
Pues verás, allí puedes encontrar desde tijeritas hasta galletas de dieta, chicles, llaves, tarjetas, dinero, perfume, espejo, crema de manos, cepillo de dientes, chanclitas, pañales, papel sanitario, juguetitos, dulces, agenda ¡y tantas cosas que ni te imaginas! Solo la dueña cree saber que lleva. Una dama que conocí cargaba siempre dentro de su bolsa un ladrillo para defenderse por si algún vago la molestaba. De un bolsazo…. ¡adiós café!
Claro después de ciertos días uno tiene que revisar su bolsa y sacar las cosas inútiles o basura.
El día de hoy sacaremos lecciones de estas cosas tan conocidas para nosotras como lo son las bolsas y zapatos. Los zapatos van a representar nuestros pasos y el contenido de nuestras bolsas lo que llevamos dentro de nuestro ser, de nuestra mente.
Los que saben dicen que hay unas reglas que todas las damas debemos saber para caminar femeninas y elegantes.
¿A dónde van tus pasos todos los días?
¿Te llevan al trabajo y llegan puntualmente?
¿Te llevan a chismear con la vecina?
¿Estás usando los tenis para caminar, hacer ejercicio y mejorar tu salud?
¿Esos lindos zapatitos están yendo a compromisos ineludibles, brincan de un trabajo a otro y cuando llega el viernes a la puesta del sol tienes los pies tan hinchados, tan cansados que no puedes ponerte unos zapatitos para que te lleven a adorar a tu Dios en su casa?
Piensa, ¿a dónde van tus pasos?
Puede ser que tus pasos vallan a consolar al huérfano y a la viuda; o quizás llevan a compartir tu pan con el hambriento.
Tal vez a llevar buenas nuevas de Salvación. Dice Isaías Dichosos, felices ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud del que dice a Sión: tu Dios reina! (Isaías 52:7)
Admirable es la mujer que en su trabajo, en su hogar, en la oficina o en cualquier lugar que tenga que estar, sus pies lo llevan siempre a testificar con su vida en silencio que Jesús vive en su corazón.
¿Qué llevas en tu bolsa en tu caminar por la vida?
¿Llevaras tu bolsa llena de rencores?
¿La llevas llena de resentimientos?
¿Esa bolsa va llena de mentiras?
¿Llena de adulterio o fornicación? ¡Al cabo que el sexo libre esta de moda y soy moderna!
¿Llevas en tu bolsa la libretita negra donde apuntas y no borras todo lo malo que te hacen?
¿Llevas tu bolsa llena de chismes, llena de crítica, llena de envidia?
Así como uno tiene de vez en cuando que revisar que llevas en tu bolsa y sacar la basura o cosas innecesarias para aligerar su peso; así yo te invito hoy a que urges (esculques) en tu mente, en tu corazón que cosas has llevado cargando por días, años, que han hecho más pesada tu carga en la vida.
Tu bolso pesa de más lleva cosas innecesarias, vacíala.
Esta noche cuando la luz se apague y quede todo en silencio y estés en tu cama, busca en tu ser, busca cosas que están de más. ¡Cuánta basura habrá que tirar!… eso solo tu y Dios lo sabrán.
Pídele que te ayude a sacar todo eso que ya te haz acostumbrado a ver allí pero que no vale la pena que lo sigas guardando por más tiempo. ¡Sácalo! ¡Tíralo! Te estorba en tu camino por la vida. Sácalo para siempre. Aunque sea lo peor dice Dios que él lo quiere echar al fondo del mar de donde nunca podrá salir (Miqueas 7:19) el te dará paz y perdón.
Un regalo que toda mujer aprecia son unos zapatos cómodos o una buena bolsa.
Nuestro gran amigo Cristo Jesús nos da regalos.

Pudiera ser que ya los has abierto y sabes que es tu regalo, o todavía no le hayas quitado la envoltura y no sepas que es tu regalo.

Desde que Jesús ascendió al cielo, para que no nos sintamos tristes sin él continuamente nos está enviando regalos.

A cada una le envía la cantidad que podemos recibir para no abrumarnos.
Algunas pueden recibir pocos, otras tienen la capacidad para recibir muchos.
Lo bueno es que El nos regala exactamente la cantidad que nos hará felices.(Efesios 4:8-11) y exactamente lo que va de acuerdo a nuestra personalidad. Efesios 4:11 / 1° Corintios 12:7-10,28 / Romanos 12:6,8.

Un don es un sinónimo de un Regalo.
Alguien dirá: ¡es que a mí no me ha hacho Jesús ningún regalo!
Bueno, yo te invito a que me acompañes a quitar el papel de envoltura de tus regalos y descubramos juntas que regalo o don te ha dado.
Quizás deseas que tus pasos te lleven a otro lugar lejos de donde estas yendo, pero no sabes a donde ir.

Al saber cuales son tus regalos o dones, entonces podrás con más confianza dirigir tus pasos en la vida hacia el lugar donde podrás “disfrutar”, sí, ¡Disfrutar! De esos regalos que llevas en tu bolsa.
A lo mejor al descubrirlos ocupes cambiar tu bolsa por una más grande.
No dudes hacerlo, cambia de bolso y se feliz y agradecida con el Señor por cada regalo o don que te da usándolo para su gloria.

Ahora que ya sabes cual es tu don proponte usarlo para la gloria de Dios.

Con seguridad conocemos por lo menos a una persona de cada grupo, o tenemos amistad o algo en común.

Yo les invito a juntarnos uno de cada equipo formando así un equipo completo con personas de todos los dones. Y en unión cada grupo, desarrollando el don que esta en ti, formemos un grupo de estudio de la Biblia en tu comunidad.

Ejemplo: el de hospitalidad = pone la casa
El de oración = hace cadenas de oración
El misionero = invite amigos
El de administración = organiza los estudios
El de dadivosidad = pone lo que falte o refrigerio.
El de enseñanza = da el estudio.
Etc.

Llena tu bolsa con los regalos que Dios te ha dado. Usa esos regalos casa día, cada reunión de tu “grupo pequeño”. Abre tu bolsa y comparte esos dones, esos regalos con tus vecinos, amigos y familiares y serás una persona diferente. No tendrás que tomar medicamento contra la depresión porque tus zapatos te llevaron por la senda de la felicidad, por el camino de la libertad en Cristo.

Que tus pies sean dichosos, bienaventurados al llevar las nuevas de Salvación.

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Acerca del autor

Amanda Limón de Balboa

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